El martes 29 de septiembre, familiares de las víctimas y amautas se reunieron frente al Regimiento de Artillería Nº 2 "Simón Bolívar" en Viacha, donde llevaron a cabo rituales y presentaron ofrendas para despedir a las almas de los soldados fallecidos.
Los dolientes, al igual que en la tradición occidental, creen que los espíritus de aquellos que han partido quedan en el mundo terrenal, impidiendo que sus seres queridos encuentren paz. Por ello, realizaron una ofrenda conocida como "mesa" o "wajta" y recogieron los restos de los soldados de la morgue judicial de La Paz, que estaban en pequeños féretros adornados con la bandera nacional.
"Por fin voy a tener donde llorar a mi hijo", manifestó una de las madres presentes en la ceremonia.
El desastre, que tuvo lugar el 4 de septiembre, resultó en la muerte de 14 personas, incluyendo un sargento y 13 conscriptos. De estos, seis permanecían como desaparecidos hasta que se logró su identificación a través de análisis genéticos.
Luis Carlos Torrez, fiscal departamental de La Paz, confirmó que se había establecido la identidad de los restos de las seis víctimas, permitiendo así a sus familias darles un último adiós.
Mientras las familias de los fallecidos expresan su duelo, también reiteran su demanda de justicia. El Ejército ha presentado una denuncia contra el exministro de Defensa, Edmundo Novillo, al que se le atribuye el conocimiento de un informe que alertaba sobre los peligros del material explosivo que causó la tragedia.
El fiscal Torrez indicó que se están preparando citaciones para que diversas autoridades, incluidos altos funcionarios actuales y pasados, comparezcan ante los investigadores del caso. Esto incluye a ministros de Defensa y comandantes de las Fuerzas Armadas.
"El Ministerio Público va a asumir las acciones correspondientes a los responsables que habrían causado esta explosión… una citación o una orden de aprehensión", aseguró el fiscal.