Vania Romay, conocida por su papel como vidente y ufóloga en La Paz, ha llevado su preocupación ante la Fiscalía y la Policía, registrando más de 20 denuncias. En ellas, expone amenazas, hackeos y lo que considera una persecución política que se ha intensificado en el último año y medio.
Romay ha solicitado que se investigue un posible nexo con la Embajada de Estados Unidos, sugiriendo que su situación podría estar relacionada con presiones externas. Asegura que se ha intentado vincularla con personas cercanas al antiguo gobierno del MAS.