Este martes, los transportistas interprovinciales del norte del departamento de La Paz manifestaron su descontento con la conversión de vehículos a gas natural vehicular (GNV), señalando que las condiciones geográficas de sus rutas no son favorables para su uso.
Eddy Flores, líder de la Federación de Transporte Unificado del Norte Amazónico, explicó que la orografía de la ciudad de La Paz difiere significativamente de la de otras localidades como Cochabamba, Oruro y Santa Cruz, lo que complica la implementación del GNV en sus operaciones.
Flores también destacó otro impedimento para adoptar este combustible: la escasez de estaciones de servicio que ofrezcan GNV en la región. Según él, en el norte paceño no hay puntos de abastecimiento disponibles.
El dirigente puso un ejemplo claro al señalar que un tanque de 80 libras de GNV solo permite llegar hasta Ch’alla, lo que plantea la pregunta de cómo podrían continuar el viaje hacia Caranavi sin un suministro adecuado de combustible.
Por otra parte, la reunión entre las autoridades gubernamentales y los miembros de la Confederación de Choferes de Bolivia fue suspendida hasta el jueves. Durante el encuentro, se discutieron los principales puntos del pliego petitorio presentado por el sector, que se analizarán en mesas de trabajo.
Lucio Gómez, presidente de la Confederación, confirmó que los transportistas están a la espera de una respuesta sobre sus demandas, que incluyen el rechazo a un decreto que elimina la subvención al diésel, un tema que ha generado gran preocupación entre los choferes.