El Transporte Libre de Bolivia ha decidido entrar en un cuarto intermedio, luego de mantener un encuentro con representantes del Gobierno. Esta pausa permitirá que el sector consulte con sus bases antes de decidir acerca de nuevas medidas de protesta.
El líder de la organización, Limbert Tancara, expresó que el sector está abierto a participar en mesas técnicas con el Gobierno, pero subrayó la necesidad de que las propuestas sean formales y que se respeten los compromisos previamente establecidos con los transportistas.
Tancara hizo hincapié en la importancia de trabajar de manera honesta: "Hay que trabajar en tiempo y materia, pero no con mentiras. Existen dudas por algunas aplicaciones y por algunos compromisos que el Gobierno ha hecho con el transporte".
Entre las preocupaciones del sector se encuentra la falta de progreso en la conversión a Gas Natural Vehicular (GNV) y otros compromisos que, según Tancara, no se han cumplido en los diferentes departamentos del país. Además, exigió que el Gobierno presente por escrito las medidas de alivio que propone ante el aumento del costo del diésel.
El dirigente también se refirió al impacto del incremento del precio del diésel, que ha subido un 83%. Aseguró que, aunque el precio del pasaje no debería elevarse en la misma proporción, es fundamental establecer un nivel tarifario a través de una coordinación efectiva entre el Gobierno, las gobernaciones y las alcaldías.
"No va a subir el pasaje un 83%, pero tiene que existir un porcentaje establecido", afirmó Tancara, dejando claro que el sector busca una solución equilibrada.
Por último, el Transporte Libre espera ser convocado por los ministerios de Hidrocarburos y Economía para tratar sus demandas. Mientras tanto, se mantendrá el cuarto intermedio y cualquier decisión sobre futuras movilizaciones será consultada con sus bases.