El gobierno venezolano, bajo la dirección de la presidenta interina Delcy Rodríguez, y un grupo de diputados opositores están cerca de alcanzar un acuerdo que permitiría la transferencia de las reservas de oro del Banco de Inglaterra a la Reserva Federal de Nueva York. Este proceso de negociación, que cuenta con el respaldo de Estados Unidos, incluye a un sector de la oposición de la Asamblea Nacional de 2015, excluyendo a figuras como María Corina Machado y Edmundo González.
Se estima que estas reservas de oro, que ascienden a 31 toneladas y están valoradas en aproximadamente 4.000 millones de dólares, podrían ser utilizadas por el gobierno como garantía para obtener préstamos destinados a financiar proyectos de reconstrucción en el país, especialmente tras los devastadores terremotos ocurridos el 24 de junio.
La segunda ronda de diálogos entre el oficialismo y la oposición, liderada por la exdiputada Dinorah Figuera, comenzó recientemente en Caracas. Este ciclo sigue a una primera fase que concluyó el 12 de agosto, donde se alcanzaron acuerdos importantes, incluyendo la renovación del Tribunal Supremo de Justicia y la recuperación de activos internacionales para ayudar a las víctimas del desastre natural.
Recientemente, el ministro británico para América Latina, Chris Elmore, expresó que el Reino Unido ha acogido positivamente estas conversaciones políticas. Esto se enmarca dentro de un contexto más amplio de relaciones diplomáticas entre Londres y Caracas, que incluye la decisión británica de nombrar un embajador en Venezuela.
El gobierno venezolano ha celebrado este avance en las relaciones diplomáticas y ha reiterado su intención de recuperar sus recursos en el exterior, refiriéndose evidentemente al oro que se encuentra en Reino Unido. La disputa por estas reservas comenzó en 2019, cuando varios gobiernos, incluidos los de Estados Unidos y el Reino Unido, reconocieron a Juan Guaidó como presidente interino y comenzaron a sancionar al gobierno de Nicolás Maduro.