El pasado miércoles, un incidente aéreo impactante tuvo lugar en Anglesey, al norte de Gales, cuando un avión Hawk T2 de entrenamiento avanzado de la Real Fuerza Aérea británica (RAF) se estrelló en un campo cerca de Pencarnisiog, situado a pocos kilómetros de la base militar de RAF Valley.
El momento del accidente fue captado en video por testigos, mostrando cómo la aeronave comenzó a girar descontroladamente y a descender envuelta en llamas, justo antes de impactar con el terreno, generando una gran bola de fuego y una nube de humo negro.
A pocos momentos de la colisión, ambos pilotos lograron activar sus asientos eyectables, descendiendo en paracaídas a salvo a una distancia relativamente cercana al lugar del choque. A pesar de lo dramático del suceso, la Policía del Norte de Gales reportó que ambos militares solo presentaron lesiones leves.
Los servicios de emergencia, incluyendo bomberos y ambulancias aéreas, llegaron rápidamente a la escena para contener el fuego y proporcionar asistencia médica a los pilotos. Afortunadamente, no se registraron heridos en la tierra ni daños significativos a propiedades cercanas.
La aeronave involucrada, un BAE Systems Hawk T2, es utilizada en la Escuela de Entrenamiento de Vuelo N.º 4 de la RAF Valley, donde se preparan a los futuros pilotos para volar cazas de última generación, como el Eurofighter Typhoon y el F-35B.
Un portavoz de la RAF ha indicado que se está llevando a cabo una investigación sobre el incidente, aunque no se emitirán más comentarios en este momento. Las autoridades militares y el Ministerio de Defensa han comenzado a analizar las posibles fallas técnicas que llevaron a la pérdida de control del avión poco después del despegue.
La policía local ha instado a los ciudadanos a evitar la zona afectada mientras se realizan las investigaciones pertinentes.