El uso de inyecciones para adelgazar, que contienen sustancias como semaglutida y tirzepatida, ha incrementado notablemente en los últimos tiempos. Sin embargo, la falta de supervisión médica puede desencadenar serios riesgos para la salud, según alertó Carla Herrera, experta en Diabetología.
Estos fármacos fueron diseñados primordialmente para tratar la diabetes y la obesidad, y su efectividad radica en la capacidad de incrementar la sensación de saciedad y disminuir el apetito. No obstante, Herrera enfatiza que su uso no debe ser arbitrario ni adquirido sin la orientación de un profesional.
Entre los efectos secundarios que podrían surgir se encuentran problemas gastrointestinales y pancreatitis. Además, se corre el riesgo de pérdida de masa muscular y una disminución en la densidad ósea, especialmente si el tratamiento no se complementa con una alimentación adecuada y un seguimiento médico apropiado.
"Es fundamental realizar una evaluación del paciente para determinar si es apto para recibir estas inyecciones", manifestó la doctora, quien también sugirió el monitoreo de factores como el porcentaje de grasa, masa muscular, agua y densidad ósea.
Herrera también hizo un llamado de atención sobre la comercialización de estos medicamentos a través de redes sociales y subrayó la importancia de mantener la cadena de frío para su conservación. Indicó que lo ideal es adquirirlos en establecimientos que garanticen estas condiciones y que el tratamiento se realice bajo supervisión médica.
"Si ustedes quieren hacer un tratamiento, lo hagan con supervisión médica. Han habido consecuencias fatales y esto queremos evitar".