SOCIEDAD

Pacientes de hemodiálisis alertan sobre escasez de insumos en la Caja Petrolera

La falta de reactivos y medicamentos en la Caja Petrolera de Salud pone en riesgo los tratamientos de hemodiálisis, según denuncias de los pacientes afectados, quienes exigen soluciones inmediatas.

Por Belén Sarzuri · 11 de septiembre de 2026

Los pacientes que requieren hemodiálisis en la Caja Petrolera de Salud han manifestado su preocupación por la escasez de reactivos y medicamentos esenciales para sus tratamientos, lo que podría comprometer la continuidad de sus terapias.

Desde el pasado viernes, los enfermos han reportado que las soluciones básicas y ácidas para las máquinas de hemodiálisis han escaseado, resultando en tratamientos reducidos. Walter, uno de los pacientes, expresó: “Hoy solo se han realizado tres horas. Nos están quitando una hora de vida.”

Los pacientes necesitan someterse a hemodiálisis cada dos días, ya que este procedimiento es crucial para sustituir la función de sus riñones. Dejar de recibir este tratamiento puede causar complicaciones severas por la acumulación de toxinas en el cuerpo, poniendo en riesgo su salud.

“No hacerse una diálisis es perder mucho de nuestra salud, de nuestro cuerpo, de nuestros órganos. Se nos sube el fósforo, el potasio, hay personas hasta que pueden fallecer por no tener una diálisis,” manifestó un paciente.

Además de la falta de reactivos, los pacientes han denunciado la carencia de medicamentos complementarios, como antihipertensivos y eritropoyetina. Muchos enfrentan la difícil situación de tener que comprar estos fármacos por su cuenta, lo que es inasequible para muchas familias.

Los afectados han sido advertidos sobre la posible suspensión de los tratamientos de diálisis si no llegan los insumos requeridos. Algunos mencionaron que podría no haber diálisis a partir del lunes, llamando a las autoridades a actuar con urgencia para evitar esta crisis.

El costo de un tratamiento de hemodiálisis particular puede ascender a aproximadamente 1.000 bolivianos, lo que representa una carga financiera considerable para muchas familias ante la falta de apoyo por parte de la Caja Petrolera de Salud. Hasta el momento, no se ha recibido respuesta oficial sobre este grave problema.