Cada año, el Oktoberfest, el festival folclórico más destacado a nivel global, inicia con el estruendo de cañonazos en Múnich, Alemania, atrayendo a más de seis millones de personas de diversas partes del mundo para disfrutar de las tradiciones de Baviera.
Desde 1950, el festival comienza el primer sábado después del 15 de septiembre. A las 12 del mediodía, el alcalde de Múnich realiza el simbólico acto de abrir el primer barril de cerveza en Theresienwiese, un gran espacio al aire libre en el corazón de la ciudad. Con un golpe preciso de un mazo de madera, el alcalde grita "O'zapft is!" (¡Ya está abierto!) y lanza un deseo de paz para el festival, momento que marca el inicio oficial de las festividades con 12 salvas de cañón.
El evento, que dura entre 16 y 18 días, se convierte en un parque de diversiones con atracciones y, sobre todo, con seis carpas enormes donde fluyen ríos de cerveza, suficiente para llenar casi tres piscinas olímpicas, acompañada de más de 1,2 millones de pretzels.
El origen del Oktoberfest se remonta a 1810, cuando el príncipe heredero Luis de Baviera se casó con la princesa Teresa de Sajonia-Hildburghausen. En lugar de una ceremonia privada, optaron por celebrar su unión con una gran fiesta que invitó a toda la población, buscando unir diferentes comunidades bajo una sola identidad nacional.
El éxito del evento incentivó su repetición al año siguiente, añadiendo muestras agrícolas y posteriormente, atracciones como carruseles y carpas de cerveza. Para 1872, el festival se trasladó a septiembre, buscando mejores condiciones climáticas.
A lo largo de los años, aunque el Oktoberfest se vio interrumpido por guerras y crisis económicas, su espíritu festivo persistió. A partir de 1949, se reinstauró el evento completamente, adoptando en 1950 el ritual del alcalde y el mazo que se mantiene hasta hoy.
El Oktoberfest no solo se celebra en Alemania, sino que ha trascendido a América Latina. En Brasil, comenzó en 1984 en Blumenau como respuesta a desastres naturales, convirtiéndose en el segundo festival más grande del mundo. En Venezuela, la Colonia Tovar celebra su Oktoberfest desde los años 70, resaltando su herencia cultural alemana.
Estas versiones del Oktoberfest, junto a las celebraciones en Chile y Argentina, reflejan una conexión con las raíces alemanas y la tradición cervecera, manteniendo vivas costumbres que trascienden fronteras.