ECONOMÍA

Morales respalda la flexibilización del dólar ante su creciente cotización

El ministro de Economía, Christian Morales, defendió el régimen cambiario flexible y afirmó que el país debe adaptarse a esta nueva realidad, mientras el dólar continúa su tendencia al alza en el mercado.

Por Micaela Torrez · 3 de septiembre de 2026

Este jueves, el ministro de Economía, Christian Morales, defendió el actual régimen cambiario flexible y cerró la discusión sobre la posibilidad de regresar a un tipo de cambio fijo, declarando que "es una nueva realidad que tiene que vivir el país". Esto ocurre en un contexto donde la cotización del dólar sigue en ascenso.

La cotización del dólar oficial alcanzó este 3 de septiembre un nuevo récord de Bs 12,32, lo que representa el máximo desde la implementación de la flexibilización cambiaria. Para el día siguiente, el Banco Central de Bolivia (BCB) estableció la compra en Bs 12,32 y la venta en Bs 12,42, mientras que otros informes apuntan a una referencia de Bs 12,45.

A pesar de esto, Morales aseguró que el Gobierno no permitirá que la cotización del dólar suba sin control. Indicó que se están realizando coordinaciones entre el BCB, la ASFI y el INE para detectar movimientos anómalos que no se basen en fundamentos económicos y combatir situaciones de especulación. En sus palabras: "No vamos a esperar que llegue a Bs 15, Bs 18 o Bs 20 para intervenir".

El ministro también resaltó que el régimen flexible tiene tanto ventajas como desventajas, las cuales son monitoreadas de manera continua junto al BCB. Este último, por su parte, cuenta con más de $us 1.100 millones en recursos altamente líquidos y más de $us 400 millones en Reservas Internacionales Netas, los cuales podrían ser utilizados para estabilizar el mercado cambiario en caso de ser necesario.

La estrategia del Gobierno se centra en mantener un tipo de cambio que refleje la oferta y la demanda del mercado, aunque también se contempla la posibilidad de intervenir si la subida del dólar se considera excesiva o impulsada por factores especulativos. Sin embargo, mientras se presenta esta "nueva realidad", el boliviano continúa perdiendo valor frente al dólar, que sigue alcanzando nuevos máximos.

La gran interrogante que queda en el aire es si realmente esta es una nueva realidad que el país debe aceptar o si el Gobierno podrá demostrar su capacidad para controlar los efectos de su nueva política cambiaria.