La Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) ha lanzado fuertes críticas contra el ministro de Minería y Metalurgia, Marco Antonio Calderón de la Barca, pidiendo su renuncia de forma urgente.
Los representantes de los mineros han señalado que la gestión de Calderón está dificultando la operación de la minería legal, al tiempo que supuestamente favorece a grupos relacionados con la minería ilegal.
Desde la FSTMB, se ha denunciado que existen obstáculos en la tramitación de contratos mineros, tanto para empresas estatales como privadas. Los dirigentes mineros han criticado la forma en que se están manejando los procedimientos administrativos, lo que estaría retrasando los procesos de formalización y legalización de actividades mineras.
Andrés Paye, secretario ejecutivo de la organización, ha calificado la situación como un "silencio cómplice" ante el crecimiento de la minería ilegal y ha instado a la renuncia de Calderón.
Estas acusaciones revelan un conflicto creciente entre el Ministerio de Minería y uno de los sectores más importantes de la minería formal en Bolivia. Los mineros responsabilizan a Calderón por una gestión que, según ellos, está perjudicando al sector formal mientras la actividad ilegal sigue en aumento.