POLÍTICA

Los hitos clave de la aprobación de la nueva Constitución en Bolivia

La Constitución Política del Estado, vigente desde 2009, fue el resultado de un proceso complejo que comenzó en el siglo XX y culminó con un referéndum exitoso. A continuación, se presentan los momentos más significativos de su historia.

Por Micaela Torrez · 15 de agosto de 2026

La modificación de la Constitución Política del Estado (CPE) podría ser una realidad tras 16 años de su vigencia. Este proceso constituyente dio inicio a finales del siglo XX y se consolidó en los primeros años del siglo XXI.

La necesidad de una nueva Constitución se formalizó el 6 de marzo de 2006, cuando el entonces presidente Evo Morales promulgó la Ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente, dando inicio a un largo y conflictivo camino.

Luego de varios enfrentamientos, el 9 de diciembre de 2007, la Asamblea Constituyente aprobó el proyecto de la nueva CPE en la ciudad de Oruro. Sin embargo, esta decisión enfrentó el rechazo de diversas regiones y partidos políticos.

Las modificaciones al texto constitucional fueron discutidas en el antiguo Congreso Nacional, donde el 21 de octubre de 2008 se llegó a un acuerdo final entre los partidos y el MAS tras intensas negociaciones que obligaron a políticos y periodistas a permanecer en el edificio durante una semana.

El 25 de enero de 2009, los bolivianos se acercaron a las urnas para participar en el Referéndum Constitucional, donde el Sí a la nueva Carta Magna ganó con un 61.43% de los votos emitidos.

Finalmente, el 7 de febrero de 2009, en un acto multitudinario en El Alto, el presidente Evo Morales promulgó la nueva Constitución Política del Estado, la cual sigue en vigor hasta la actualidad.

De acuerdo al artículo 411 de la CPE, existen tres formas de modificar el texto constitucional: la primera es mediante una Asamblea Constituyente en caso de afectar sus bases fundamentales; la segunda es a través de una reforma parcial que requiere la firma del 20% del electorado; y la tercera es por la Asamblea Legislativa Plurinacional con el apoyo de dos tercios de sus miembros.

Es importante destacar que, según el parágrafo II del mismo artículo, cualquier reforma parcial necesitará un referendo que sea aprobado por la población, lo que implica que los ciudadanos deben prepararse para un posible nuevo llamado a las urnas.