La Paz atraviesa una crisis sanitaria significativa luego de 11 días de acumulación de basura, resultado de un conflicto entre la Alcaldía y la empresa La Paz Limpia. La situación ha llevado al alcalde César Dockweiler a anunciar acciones legales y la implementación de un Plan de Emergencia para la recolección de residuos.
El Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, ha presentado una acción popular demandando la inmediata restitución del servicio de aseo urbano, argumentando que el conflicto actual representa un riesgo para la salud pública.
Las áreas más afectadas incluyen el centro de la ciudad y las inmediaciones de la plaza Murillo, donde la acumulación de basura se ha vuelto evidente. Los vecinos intentan lidiar con los residuos en sus hogares, sin embargo, la situación es insostenible.
El conflicto surge por desacuerdos en los costos operativos y tarifas que la empresa de aseo urbano demanda, mientras la Alcaldía acusa a La Paz Limpia de incumplir contratos y obstaculizar el servicio, incluso limitando el acceso al relleno sanitario.
Durante una Asamblea de la Paceñidad, se declaró oficialmente la emergencia sanitaria y ambiental. Más de 300 representantes de diferentes sectores, incluyendo diputados, concejales y gremialistas, participaron en la reunión para buscar soluciones a esta crisis.
Esta crisis de recolección de basura pone de relieve la precariedad en la gestión de servicios públicos en la ciudad, lo que podría acarrear serias consecuencias para la salud y el bienestar de los ciudadanos si no se toman medidas efectivas de manera inmediata.