Luego de una serie de conflictos en La Asunta, el ambiente se ha tranquilizado. Los enfrentamientos surgieron por la actividad minera que los pobladores catalogan como ilegal, lo que llevó a la intervención de la policía y la presentación de denuncias en diversas instituciones desde junio.
Dacar Tirado, director de la Policía Rural y Fronteriza de La Paz, ratificó que hay maquinaria y actividad minera en la región, aunque subrayó que corresponde a las autoridades competentes determinar su legalidad. "Son las autoridades de la Ajam las que podrían definir si esto es legal o ilegal", indicó.
Los comunarios han expresado preocupaciones acerca de los efectos negativos de esta actividad minera, alegando que ha causado la desviación del cauce de un río y daños en cultivos y plataformas. Además, están a la espera de la intervención de las autoridades que resuelvan la situación.
La maquinaria que había sido confiscada se trasladó primero a la plaza de La Asunta y luego a otro lugar. Los pobladores planean utilizarla para reparaciones de caminos y para mitigar los daños causados por las lluvias recientes.
Desde la policía se ha informado que existe un requerimiento del Ministerio Público para acompañar la intervención de los organismos competentes. Se anticipa que representantes de la Cámara de Minería (CAM) y del Ministerio Público lleguen pronto para definir los pasos a seguir.
Aunque aproximadamente 50 personas se mantienen en vigilia en la plaza de La Asunta, la situación general es de calma. En relación a los ciudadanos chinos, que fueron mencionados por los comunarios como posibles involucrados en actividades mineras, el coronel mencionó que ya no se les ha visto en el área.
Actualmente, la actividad minera se encuentra suspendida mientras se esperan decisiones sobre las responsabilidades de los daños denunciados por los comunarios.