El 31 de agosto culmina el contrato con Colina, la empresa encargada del relleno sanitario Sak’a Churu en La Paz. La Alcaldía ha decidido hacerse cargo de la gestión del sitio, pero ha solicitado a la concesionaria asegurar la operación por medio año más debido a que el espacio disponible para residuos se agotará en octubre.
El alcalde César Dockweiler realizó una inspección el pasado sábado en el relleno sanitario para verificar el cumplimiento de los términos del contrato vigente. Durante la revisión, notó que la empresa no había hecho progresos en sus obligaciones y advirtió sobre las serias consecuencias de la administración anterior.
Dockweiler comentó sobre la "irresponsabilidad" de la gestión previa, que dejó a la ciudad en una crisis al no prever espacios suficientes para la disposición de desechos. Las autoridades municipales han indicado que el relleno solo tendrá capacidad hasta octubre.
"La gestión anterior nos ha dejado el relleno con espacio solo para septiembre y octubre. Esto es inaceptable", expresó Dockweiler, quien también planea auditar el contrato de emergencia que fue prorrogado en administraciones pasadas.
Con el fin de abordar la actual crisis, la Alcaldía exigirá que Colina cumpla con los requisitos necesarios para operar durante los próximos seis meses, mientras se lleva a cabo el proceso de transición hacia la gestión directa del relleno.
Durante la inspección, Dockweiler subrayó la aparente falta de intención de la concesionaria de seguir adelante con el contrato. Afirmó que se exigirá el cumplimiento total de las normativas para asegurar la utilización del espacio.
Además, el alcalde anunció la identificación de una nueva área que podría extender la vida útil del relleno por dos a dos años y medio, y mencionó que se están evaluando soluciones sostenibles, como una planta de tratamiento de residuos sólidos a nivel metropolitano.