El Canal de Panamá, que conecta los océanos Pacífico y Atlántico, es vital para el comercio mundial, representando alrededor del 6% de este. La nueva administradora, Ilya Espino de Marotta, asumió formalmente su cargo en una ceremonia que contó con la presencia del presidente de Panamá, José Raúl Mulino.
Espino de Marotta, originaria de Ciudad de México y con una carrera de 41 años en el canal, comenzó a trabajar en 1985 como ingeniera temporal. Su nombramiento como la primera mujer administradora en la historia de esta infraestructura fue recibido con entusiasmo por los trabajadores.
Durante su discurso, recordó sus inicios en la sección de ingeniería del astillero del Canal y cómo su amor por el mar la llevó a estudiar ingeniería marina en Texas A&M University. A pesar de enfrentar dificultades por su género, ha ocupado cargos clave en el canal, como vicepresidenta de Negocios de Tránsito.
Desafíos bajo su liderazgo
Los retos que enfrenta Espino de Marotta son significativos, incluyendo la escasez de agua y las tensiones entre Estados Unidos y China. La ACP ha tenido que reducir el número de buques que pueden cruzar el canal debido a los bajos niveles de agua, que han sido exacerbados por el cambio climático.
Espino de Marotta se comprometió a liderar con un plan que busca adaptarse a estos desafíos, enfatizando que el Canal se ha reinventado en momentos difíciles gracias a su personal. Su objetivo es mantener la competitividad del canal en el contexto geopolítico actual.
"Cada vez que este Canal ha enfrentado un momento difícil se ha reinventado sin detenerse gracias a la gente que lo hace funcionar todos los días".
La ingeniera también destacó la importancia de la institucionalidad del canal para el país, que ha sido un pilar de su economía. Desde el traspaso de su administración de EE.UU. a Panamá, el canal ha aportado más de US$31.000 millones al tesoro nacional.