El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Christian Morales, reafirmó que la anulación del Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención al diésel para los grandes consumidores, no está en los planes del gobierno. En cambio, se prevé un "cambio radical" en la estructura de precios de los combustibles en Bolivia.
Morales destacó que se están realizando diálogos con diferentes sectores para implementar estas modificaciones. "Necesitamos un cambio fundamental en la estructura de precios de los combustibles", comentó, añadiendo que la intervención en YPFB y la ANH es parte de esta estrategia.
El presidente Rodrigo Paz, el 4 de septiembre, expresó que las subvenciones a los combustibles están afectando al país, afirmando que "nos están matando". Instó a que la eliminación de este sistema se convierta en una "conciencia de país", sugiriendo que la falta de recursos para educación y salud es consecuencia directa de esta política.
Paz también se comprometió a facilitar la importación de combustibles, aunque de manera ordenada, para garantizar un suministro adecuado y eficiente. Esto se produce en medio de crecientes críticas sobre el impacto de las subvenciones en la economía nacional.
Por su parte, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, había confirmado anteriormente que no se contempla la derogación del Decreto Supremo 5676, respaldando la posición de su colega Morales y reiterando la postura firme del gobierno respecto a la regulación de precios.