En La Paz, el 8 de septiembre de 2026, el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas confirmó que el Gobierno está trabajando en la socialización del proyecto de Ley de Inversiones. Este esfuerzo busca convertir la estabilidad en factores claves como la inversión, la producción y la generación de empleo en el país.
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, acompañado por el viceministro de Política Tributaria, Álvaro Tapia, se reunió con diversos asambleístas nacionales para detallar los objetivos y beneficios que esta ley propone. La idea central es establecer un marco normativo que incentive tanto la inversión local como la extranjera.
De acuerdo con la información proporcionada por el ministerio, este intercambio con el Órgano Legislativo es fundamental para fortalecer la coordinación institucional. El propósito es avanzar en una propuesta que ofrezca reglas claras y genere mayor confianza en el ámbito de la inversión.
El proyecto de Ley de Inversiones fue presentado el mes pasado a la Asamblea Legislativa Plurinacional y consta de 103 artículos. Esta normativa es parte de un conjunto de leyes que el Gobierno ha propuesto para llevar a cabo reformas estructurales en el país.
Los tres pilares fundamentales de esta ley son: normalizar la inversión, establecer un sistema de incentivos y regulaciones que brinden previsibilidad y seguridad a los inversionistas, y consolidar distintas normativas legales dispersas en un solo marco regulatorio.
El objetivo es que esa inversión se traduzca en más producción, nuevas oportunidades de empleo y mayor crecimiento para el país.
Las autoridades creen que, mediante este proyecto, se lograrán las condiciones necesarias para estimular el crecimiento económico de Bolivia, creando un ambiente propicio para que más empresas inviertan en el país.