El gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, ha hecho un llamado urgente al Gobierno nacional para que refuerce la seguridad en las regiones más vulnerables al crimen, solicitando específicamente que se militaricen las llamadas “zonas rojas” del departamento, con énfasis en San Ignacio de Velasco, donde se registraron dos asesinatos en un lapso de solo 15 minutos.
Velasco expresó su preocupación por la ineffectividad de las medidas de seguridad implementadas hasta ahora, como el plan Fronteras Seguras. Ante esta situación, sugirió triplicar la cantidad de efectivos policiales, potenciar las unidades de Inteligencia e investigación criminal, y establecer un monitoreo continuo en la frontera con Brasil.
"Todo nuestro departamento está en vilo", señaló el gobernador, enfatizando el crecimiento del sicariato y las organizaciones criminales. En una reunión con la presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental, María René Álvarez, y la asambleísta Natasha Castedo, demandó una mayor intervención del Estado para combatir las redes del crimen organizado y el narcotráfico.
La solicitud de Velasco se produjo tras el asesinato de dos individuos, de 36 y 22 años, en San Ignacio de Velasco la madrugada del domingo. Según la Policía, uno de ellos no presentaba antecedentes delictivos, mientras que el otro podría estar relacionado con una facción del PCC, aunque esta hipótesis aún necesita ser confirmada.
El gobernador subrayó que la respuesta de las autoridades no debe limitarse a reacciones tras cada crimen; propuso integrar la acción policial y militar con esfuerzos de Inteligencia, investigación y control fronterizo. Su petición se alinea con la creciente demanda de las autoridades de Santa Cruz de mejorar la seguridad en la región fronteriza.