POLÍTICA

Fernando Cerimedo y su controvertida trayectoria en el uso de bots y fake news

El descubrimiento de una "mini granja de bots" en La Paz reaviva las investigaciones sobre Fernando Cerimedo y su historial en la manipulación digital en varios países de América Latina.

Por Estefany Loza · 20 de agosto de 2026

La reciente detección de una "mini granja de bots" en una propiedad en Aranjuez, supuestamente vinculada a Fernando Cerimedo, ha hecho que las autoridades bolivianas examinen detenidamente su pasado en la administración de cuentas automatizadas y trolls a gran escala en diversas plataformas de redes sociales.

Cerimedo no es nuevo en este ámbito. Anteriormente, en Argentina, admitió públicamente que había controlado miles de cuentas automatizadas, aunque negó que se hayan usado para propagar noticias falsas o llevar a cabo campañas de desprestigio.

En 2023, en una entrevista, reconoció tener alrededor de 50.000 cuentas artificiales en Argentina y otras en Chile, con el propósito de monitorear conversaciones y aumentar la visibilidad de ciertos temas en redes sociales como X, Instagram y Facebook.

Cuando se le preguntó sobre la existencia de trolls, Cerimedo admitió tener numerosos, indicando que utilizaba estas prácticas para manipular el algoritmo de las plataformas y lograr que ciertas publicaciones ganaran mayor alcance.

Las acusaciones más graves sobre su involucramiento en fake news emergieron en Brasil, donde la Policía Federal lo relacionó con una "milicia digital" que buscaba desinformar tras las elecciones presidenciales de 2022.

El gobierno mexicano también ha apuntado a Cerimedo, mencionándolo en conferencias de prensa como un experto en desinformación, lo que generó más polémica en torno a su figura.

Recientemente, el fiscal de La Paz, Carlos Torrez, comunicó el hallazgo de la "mini granja de bots" ocupada por Cerimedo, junto con documentos y más de medio millón de bolivianos en diversas monedas. Sin embargo, hasta el momento no se ha detallado la operación técnica detrás de esta granja.