El fiscal general interino, José Armando Urioste, anunció que se ha admitido la acusación presentada contra Evo Morales y Álvaro García Linera por los sucesos ocurridos en el Hotel Las Américas en abril de 2009. Esta denuncia podría llevar a un juicio de responsabilidades en su contra.
La acusación fue impulsada por la senadora Tomasa Yarhui junto con otros legisladores de la agrupación Libre. Los exmandatarios son señalados por supuestos delitos de asesinato, vejaciones, torturas y privación de libertad que se habrían cometido durante su mandato.
Los eventos en cuestión sucedieron el 16 de abril de 2009, cuando un operativo policial en el mencionado hotel de Santa Cruz de la Sierra resultó en la muerte de Eduardo Rózsa Flores, Árpád Magyarosi y Michael Dwyer. Este operativo estaba vinculado a investigaciones sobre planes de terrorismo y separatismo.
Urioste explicó que el proceso se encuentra en la fase preliminar de recopilación de información y que se seguirá el procedimiento legal especial para juzgar a expresidentes y exvicepresidentes por supuestos delitos cometidos en el ejercicio de sus funciones.
Es importante destacar que la aceptación de esta proposición acusatoria no implica una declaración de culpabilidad ni establece una condena contra Morales o García Linera en esta etapa del proceso judicial.
Contexto del caso
El caso ha permanecido en la opinión pública debido a su complejidad y a las implicaciones que tuvo en la política boliviana. Los hechos de 2009 son recordados como un momento crítico, donde la violencia y las acusaciones de terrorismo marcaron un capítulo oscuro en la historia reciente del país.