Evo Morales, exmandatario de Bolivia, ha pedido una investigación internacional sobre las explosiones que ocurrieron en el Regimiento Bolívar de Viacha, expresando su desconfianza hacia las explicaciones iniciales del Ministerio de Defensa del país.
Durante su programa en Radio Kawsachun Coca, Morales advirtió que si en la instalación militar había material bélico, tal incidente podría considerarse un potencial "crimen de guerra". "Si hay explosiones de este tipo, creo que es un crimen de guerra", declaró, haciendo referencia específica a la presencia de "balas, bombas y misiles".
Estas afirmaciones surgen en un contexto donde se han intensificado las dudas sobre el tipo de material que realmente se almacenaba en el cuartel. El Ejército reveló que había documentos de 2019 y 2020 que detallan la recepción, inventario y destrucción de explosivos. Sin embargo, el comandante del Ejército subrayó que estos registros no garantizan que el material estuviera físicamente presente en el momento de la explosión.
El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó que se produjeron dos explosiones. La primera implicó el uso de pólvora negra para fuegos artificiales, mientras que se está investigando la causa de la segunda explosión, que fue más potente. En el sitio se encontraron boosters sin detonar y una estructura dañada que contenía material bélico y un gran número de granadas.
Es importante resaltar que hasta el momento no se ha presentado evidencia que demuestre que las explosiones fueron provocadas por "balas y bombas enviadas desde Estados Unidos". Lo que se ha confirmado son los registros históricos de material explosivo y aún se está investigando la causa de la segunda detonación. La acusación de Morales sobre el material proveniente de EE.UU. debe entenderse como su opinión personal y no como un hecho verificado.
La tragedia ya ha dejado un saldo de seis muertos y ocho militares desaparecidos, mientras que las labores de búsqueda continúan. La indagación se centra en determinar qué había en el recinto, quién era responsable de su seguridad y las razones detrás de la segunda explosión.
La interrogante ahora no es solo qué provocó las explosiones en Viacha, sino también qué tipo de material estaba almacenado allí, su origen, quién permitió su permanencia y el motivo para que se encontrara en una instalación militar dentro del municipio.