La decisión de Estados Unidos de revocar la visa del ministro de Seguridad, ‘Tuco’ Oviedo, representa un nuevo desafío en la relación bilateral entre el país norteamericano y el Gobierno boliviano. La información fue divulgada el pasado 1 de septiembre, sugiriendo que esta acción no solo afecta a Oviedo, sino que también podría impactar a otros miembros del gabinete de Rodrigo Paz.
Oviedo, figura clave dentro del Ejecutivo, ha desempeñado un papel fundamental en cuestiones de seguridad y la lucha contra el crimen organizado. Se destacó especialmente en la operación que llevó a la captura y extradición de Sebastián Marset a EE. UU. en marzo de 2026, consolidando su rol en la política interna del país.
A pesar de la gravedad de la situación, hasta el momento no ha habido una confirmación oficial de Washington ni del gobierno boliviano sobre las razones detrás de la revocatoria. Esto ha dejado abierta la posibilidad de que otros ministros también estén involucrados en esta medida.
Si se confirma la anulación de la visa, esto significaría un golpe político para Rodrigo Paz, ya que uno de sus principales colaboradores quedaría excluido del acceso a EE. UU. La situación plantea interrogantes sobre las motivaciones del gobierno estadounidense y las posibles consecuencias que esto podría tener en el gabinete de Paz.
Implicaciones y reacciones
La anulación de la visa de Oviedo no solo complica su relación con Estados Unidos, sino que también genera incertidumbre sobre la estabilidad del gabinete de Rodrigo Paz. La falta de claridad sobre qué otros ministros podrían estar afectados aumenta la presión sobre el Ejecutivo en un momento crítico.