El sudoeste del departamento de Potosí se encuentra en una situación crítica debido a las extremas condiciones climáticas que han impactado directamente en la principal fuente de ingresos de cientos de familias: su ganado camélido y ovino.
Más de 165.000 llamas y ovejas están en riesgo de fallecer, ya que las nevadas han cubierto los terrenos de pastoreo, dejando el suelo completamente congelado y dificultando el acceso a alimento para los animales.
Williams Acho Portillo, responsable de la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación, señaló que las crías y ciertos ejemplares adultos son los más afectados por la combinación de hambre y el frío extremo, junto con la escasez de forraje.
Ante esta crisis, las autoridades han tomado medidas de emergencia, enviando alimento y suplementos vitamínicos para el ganado. Sin embargo, muchas comunidades permanecen aisladas debido a los caminos bloqueados por la nieve, lo que complica la distribución de la ayuda.
Se ha desplegado maquinaria pesada para intentar despejar las rutas afectadas, facilitando así el acceso a las brigadas de emergencia que están trabajando para asistir a los productores en esta difícil situación.