El 25 de septiembre de 2026, se dio a conocer que el Estado boliviano financiará la renovación y reconversión de vehículos destinados al transporte público. Esta iniciativa se inscribe en el Decreto Supremo 5726 y se implementará mediante el Programa Nacional de Renovación de Vehículos Patria.
De acuerdo con el Ministerio de Obras Públicas, los transportistas podrán pagar el financiamiento directamente en el surtidor, junto con el costo habitual del combustible. El sistema B-SISA será el encargado de identificar el vehículo y el Sistema Informático de Financiamiento Integrado por Consumo de Combustibles (SIFICC) determinará la cuota a amortizar.
Este programa está diseñado para beneficiar al sector del transporte público, facilitando la adquisición de nuevos vehículos y la conversión de aquellos que funcionan con diésel a gas natural vehicular (GNV). También incluye el mantenimiento de equipos y la recalificación de cilindros de GNV.
El Decreto dispone que el SIFICC, interconectado con las estaciones de servicio a través del B-SISA, facilitará el control y pago del financiamiento a los beneficiarios. Esto permitirá una gestión más eficiente del programa, asegurando que los transportistas puedan acceder a los recursos necesarios para la renovación de su flota.
Las condiciones y requisitos específicos para acceder a este financiamiento serán establecidos en una futura reglamentación. La gestión del programa estará a cargo de la Entidad Ejecutora de Renovación Vehicular Patria, que se encargará de encontrar los mecanismos financieros adecuados para su implementación.
Este impulso a la modernización del transporte público busca no solo mejorar la calidad del servicio, sino también contribuir a la reducción de la contaminación ambiental en las ciudades bolivianas.
El programa fue formalizado mediante el Decreto Supremo 5726, que establece un marco regulatorio para la ejecución de estas medidas, buscando así un transporte más eficiente y menos contaminante en el país.