Este martes, el portavoz del Gobierno, José Luis Gálvez, anunció que el país buscará colaboración de organismos internacionales en su lucha contra el narcotráfico y la violencia, reafirmando el compromiso de hacerlo dentro del marco constitucional y soberano.
Gálvez indicó que, ante la urgencia de la situación, se recurrirá a todas las instancias necesarias para no ceder ante el crimen organizado. Esta decisión se produce tras las propuestas de algunos legisladores para activar el "Escudo de las Américas" y solicitar apoyo directo de Estados Unidos, en respuesta al aumento de los sicariatos en el país.
El vocero reconoció que Bolivia ha sufrido las consecuencias de una política de seguridad ineficaz en la lucha contra el narcotráfico durante más de 20 años. Según sus palabras, se permitió que el crimen organizado se desarrollara en el país, engañando a la población sobre la inexistencia de carteles de droga.
Gálvez también destacó que la reciente detención de 18 figuras clave del narcotráfico, incluido el uruguayo Sebastián Marset y un líder del PCC, ha generado caos en las estructuras del crimen organizado, lo que ha llevado a un aumento de la violencia en las calles.
Como parte de las estrategias implementadas, el Gobierno ha reforzado la cooperación con otras naciones, mencionando específicamente el Plan Frontera Segura en conjunto con Brasil. Además, se ha enviado a la Asamblea Legislativa una propuesta para extender el Estado de excepción, debido a que el narcotráfico y el crimen organizado representan una amenaza para la seguridad nacional.