El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) dio luz verde a un acuerdo que otorga a Bolivia aproximadamente $us 1.900 millones a través del Servicio Ampliado del Fondo (SAF). Este financiamiento incluye un desembolso inmediato de $us 214 millones.
Este acuerdo, que tiene una vigencia de 36 meses, busca respaldar el plan económico del país y contribuir al fortalecimiento de sus reservas internacionales. Además, se orienta a restablecer la estabilidad macroeconómica y a ofrecer protección social a la población boliviana.
El FMI estima que el programa podría facilitar la movilización de aproximadamente $us 4.000 millones adicionales de otras entidades financieras internacionales, aumentando así las fuentes de financiamiento disponibles para Bolivia durante la implementación del acuerdo.
La aprobación del acuerdo se da tras el respaldo de más de dos tercios de la Asamblea Legislativa Plurinacional, que aprobó este financiamiento el 18 de septiembre. Los desembolsos posteriores al monto inicial de $us 214 millones se realizarán de manera gradual.
El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas será el encargado de llevar a cabo el programa económico acordado, que incluye medidas para estabilizar la macroeconomía, ordenar las finanzas públicas y fomentar la inversión privada, con miras a estimular el crecimiento económico.
Nigel Clarke, subdirector gerente del FMI, destacó que el acuerdo es un apoyo crucial para las reformas económicas en Bolivia, reconociendo las acciones que las autoridades han tomado para abordar los desequilibrios macroeconómicos existentes.
Entre las medidas establecidas en el programa se incluyen mejoras en la eficiencia del gasto público, el fortalecimiento de la protección social y la modernización de los marcos monetario y cambiario, todo con el objetivo de propiciar un entorno favorable para la inversión y la generación de empleo.