Tras la reciente tragedia en Viacha, Samuel Doria Medina ha instado a la profesionalización de las Fuerzas Armadas de Bolivia. En su propuesta, sugiere que tanto oficiales como suboficiales deberían recibir una formación universitaria en disciplinas fundamentales, enfatizando la modernización que requiere la institución castrense.
Doria Medina argumenta que la estructura actual del Ejército es anticuada, con raíces que se remontan al siglo XX. En este contexto, subraya que la mayoría de los conscriptos son jóvenes de 18 años, muchos de los cuales no han terminado el bachillerato, lo que resalta la necesidad de un cambio en el modelo educativo militar.
El líder político también defendió la continuidad del servicio militar obligatorio, reconociendo su importancia social en la construcción de la nación, aunque propuso que se realicen mejoras significativas en la capacitación de los futuros miembros de las Fuerzas Armadas.
Para implementar su visión, Doria Medina propone que la educación militar se brinde en la Universidad Militar y en universidades públicas. A su vez, sugiere la creación de un sistema de incentivos para fomentar la profesionalización entre los militares.
El objetivo de esta iniciativa es elevar el nivel educativo de los oficiales y suboficiales, permitiéndoles liderar procesos de modernización y digitalización dentro de sus funciones. Doria Medina destaca que la transformación debe ir más allá del entrenamiento en armamento y abarcar una nueva relación con los jóvenes conscriptos.
En el futuro deberíamos tener, como otros países, unas Fuerzas Armadas dirigidas por masters y doctores en todas las ramas del conocimiento.