Este miércoles, Novak Djokovic (n.11) se impuso al portugués Nuno Borges (n.49) con un marcador de 6-3 y 7-6(2), logrando así su trigésima victoria consecutiva en el Abierto de China, donde volvió a competir tras once años de ausencia.
El partido se disputó en la central Diamond del Centro Nacional de Tenis de Pekín, que estuvo repleta para ver al seis veces campeón del torneo. La duración del encuentro fue de una hora y 52 minutos, donde Djokovic mostró su gran nivel a pesar de algunas dificultades.
Djokovic abrió el primer set con fuerza, rompiendo el servicio de Borges en el segundo juego y estableciendo un 3-0. Sin embargo, enfrentó un momento crítico al salvar dos bolas de rotura en el séptimo juego tras cometer dos dobles faltas consecutivas.
A pesar de una atención del fisioterapeuta en la segunda manga, el serbio mantuvo su nivel. Luego de un inicio complicado, donde Borges se llevó el primer juego en blanco, Djokovic recuperó terreno, mostrando su capacidad para adaptarse a la presión del partido.
El noveno juego del segundo set se extendió por casi quince minutos y fue crucial, ya que Borges logró salvar una bola de quiebre, manteniendo el partido en un empate. Sin embargo, el set se definió en un desempate donde Djokovic mostró su superioridad, cerrando con un 7-2.
Con ocho saques directos durante el encuentro y un 88% de puntos ganados con su primer servicio, Djokovic se prepara ahora para enfrentar al chino Bu Yunchaokete (n.104), quien avanzó tras vencer al argentino Juan Manuel Cerúndolo (n.53).