Los distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) han decidido interrumpir la entrega del producto a los barrios a partir del jueves, si el Gobierno no responde a su solicitud de compensación relacionada con el aumento del precio del diésel.
Fernando Segovia, presidente de la Cámara de Distribuidores, manifestó que el sector está sufriendo serias pérdidas económicas debido a esta alza en los costos, y hasta el momento no han recibido una solución concreta por parte del Ejecutivo.
A nivel nacional, se estima que alrededor de 134 empresas se verían afectadas y no podrán realizar la distribución habitual del GLP a los barrios.
"Ya mañana (jueves) los asociados han pedido que no se distribuya porque ya no le dan los costos para hacer la distribución normal en la calle"
La falta de respuesta del Gobierno podría resultar en un impacto significativo en el suministro de gas, generando problemas para los hogares que dependen de este recurso para cocinar y calentar sus viviendas.
Se espera que las autoridades tomen en cuenta la situación crítica que enfrenta el sector y actúen con rapidez para evitar un desabastecimiento en el mercado de gas licuado de petróleo.