El 27 de septiembre, en Sabana de Torres, Santander, Colombia, fueron capturadas Inda Peñarrieta y su hija Michelle Macías, vinculadas a Adolfo Macías, uno de los principales narcotraficantes de Ecuador. Estas detenciones son parte de una colaboración más amplia entre Ecuador, Colombia y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
Ambas mujeres estaban bajo una "alerta roja" emitida por Interpol, según reportes del corresponsal Éric Samson desde Quito. La policía ecuatoriana había solicitado su captura debido a sospechas de estar involucradas en operaciones de lavado de activos por un monto superior a 15 millones de euros, producto de las actividades ilícitas de Adolfo Macías, quien se encuentra encarcelado en Estados Unidos.
El caso de lavado de dinero, denominado "Lavado de dinero de Fito", ha sido reabierto por la Fiscalía ecuatoriana tras esta detención. El presidente colombiano, Abelardo De La Espriella, resaltó la importancia de esta operación conjunta, que incluyó a la Policía Nacional, el Ejército, la Fiscalía, el FBI y las autoridades ecuatorianas.
Las autoridades colombianas se preparan para extraditar a Inda Peñarrieta y Michelle Macías a Ecuador, donde enfrentarán cargos por lavado de dinero en beneficio de Los Choneros, un grupo criminal de gran notoriedad en la región. Según el ministro del Interior, John Reimberg, estos fondos son utilizados para la compra de armas, el pago a sicarios y la financiación de actividades de extorsión.
Se prevé que ambas detenidas sean recluidas en "El Rocío", una cárcel de máxima seguridad en Guayaquil, que alberga a las mujeres más peligrosas del país. Los Choneros, responsables de la producción y tráfico de drogas, son clasificados como una organización terrorista por Estados Unidos y están conectados al poderoso cártel de Sinaloa.
Ecuador enfrenta una grave crisis de violencia relacionada con el narcotráfico, siendo el 70% de la cocaína producida en Colombia y Perú transitada a través de su territorio. La detención de familiares de Macías subraya la creciente presión internacional para desmantelar estos cárteles.