La ruta que conecta Oruro con Cochabamba ha sido escenario de incidentes viales graves en menos de 48 horas. Dos cisternas volcaron, provocando no solo derrames de diésel, sino también saqueos por parte de pobladores que se acercaron a recoger el combustible.
El primer accidente se reportó el 22 de septiembre, donde un camión Volvo, con placa 3598-CZF, se salió de control al chocar contra separadores de vía en la zona de Lequepalca. El teniente José López, de la División Accidentes, confirmó que el vehículo volcó, derramando su carga de diésel en la carretera. Los transeúntes no tardaron en aprovechar la situación, llevando el combustible que se esparció en la vía.
Al día siguiente, el 23 de septiembre, se registró un segundo vuelco en la misma ruta, a la altura de Capachos. Nuevamente, un camión cisterna perdió el control, resultando en un nuevo derrame de combustible. Los lugareños repitieron la conducta de recoger el diésel derramado, lo que ha generado preocupación entre las autoridades.
Estos incidentes ponen de manifiesto la necesidad urgente de mayor conciencia sobre las normas de tránsito y la seguridad vial. La policía ha hecho un llamado a los conductores para que adopten medidas de precaución y respeten las regulaciones de tránsito, enfatizando que la manipulación de sustancias inflamables en la carretera conlleva un riesgo extremo.
Llamado a la precaución
La repetición de estos desastres viales no solo representa un peligro para los involucrados, sino también para la comunidad en general. Las autoridades advierten que el saqueo de diésel derramado puede tener consecuencias fatales y alientan a la población a actuar con responsabilidad.