Edgar Morales, quien se desempeñó como ministro de Trabajo entre noviembre de 2025 y mayo de 2026, ha denunciado que Fernando Cerimedo lo contactaba repetidamente para influir en la designación de funcionarios en su ministerio. Las presiones, según Morales, abarcaban tanto direcciones como viceministerios en diferentes regiones del país.
Durante una entrevista en el programa Contacto Bolivia, Morales comentó que sus intentos de comunicarse con Cerimedo no siempre eran respondidos, mientras que este último lo contactaba frecuentemente para gestionar la inclusión de ciertos individuos en el ministerio.
‘Yo le llamaba y no contestaba, pero me llamaba harto para colocar personas. Y yo le dije: “Fernando, yo a usted le llamo y no me contesta, pero para eso es número uno para llamarme. Respéteme”’
Morales también agregó que la influencia de Cerimedo en las designaciones era notable, afirmando que ciertos funcionarios se volvían difíciles de remover, ya que se comportaban como si tuvieran un poder absoluto dentro de sus cargos.
Implicaciones de las presiones en el ministerio
El exministro indicó que las solicitudes de nombramientos no se limitaban a la sede central, sino que también se extendían a oficinas en diversos departamentos del país. Mencionó que existían más de 20 direcciones en el Ministerio de Trabajo que estaban afectadas por estas prácticas.
Un caso particular mencionado por Morales ocurrió en Santa Cruz, donde se designó a una mujer en un cargo, cuya relación sentimental con un hijo del expresidente Luis Arce fue revelada tras una investigación, lo que llevó a su destitución. Morales asegura que Cerimedo y su grupo eran responsables de estas designaciones.
Las afirmaciones de Morales coinciden con el hecho de que Fernando Cerimedo está actualmente aprehendido por su implicación en un caso de tentativa de feminicidio relacionado con Nadia Beller, lo que añade una capa de gravedad a las acusaciones de Morales sobre las maniobras dentro del ministerio.