Un atraco inusual tuvo lugar en un comercio de Cipolletti, provincia de Río Negro, Argentina, donde un delincuente, después de reducir y encerrar a la empleada en el baño, decidió hacerse pasar por el dueño del negocio y atender a una clienta que ingresó al local.
Los acontecimientos sucedieron cuando dos hombres ingresaron al establecimiento simulando ser compradores. Mientras uno vigilaba la puerta, el otro sorprendió a la trabajadora, que estaba contando dinero, y la encerró en el sanitario, como reporta Infobae.
Con el control total del mostrador, el ladrón comenzó a robar el dinero de la caja. Sin embargo, cuando una mujer entró al comercio para comprar, el delincuente optó por ocultar su verdadero propósito y se colocó en el mostrador aún con el rostro cubierto.
La clienta, ajena a la situación, eligió una botella de agua y un paquete de cigarrillos. El ladrón escaneó los artículos y, utilizando un sistema de cobro digital con código QR, realizó la transacción, devolviendo parte del dinero que previamente había robado.
Una vez que la clienta pagó y salió del local sin darse cuenta de que había sido atendida por un ladrón, el asaltante terminó de recoger el dinero y se dio a la fuga junto a su cómplice. Los dueños del comercio señalaron que este incidente es un reflejo de la creciente inseguridad en la zona, ya que apenas dos días antes habían sufrido otro robo similar.
La dueña del local, en un comentario irónico, mencionó que, a pesar de ser un asalto, el ladrón había colaborado con las ventas del día a través de la aplicación de cobros. Actualmente, las autoridades están revisando las grabaciones de las cámaras de seguridad para identificar a los responsables del hecho.