Deivid Mateo Lima Quispe, un estudiante de secundaria de 13 años, ha encontrado en la robótica y la tecnología una pasión que comenzó a desarrollar desde temprana edad. A diferencia de sus compañeros, que se distraen en el recreo, él se sumerge en el diseño y la programación de prototipos, lo cual considera no solo un aprendizaje, sino un juego que le fascina.
Desde que tenía seis años, cuando su padre le enseñó a manejar motores, su curiosidad por la tecnología no ha hecho más que crecer. Su primer proyecto fue un helicóptero a escala que diseñó con la ayuda de su papá, lo que despertó su interés en crear cosas más complejas con el tiempo.
Proyectos destacados de Deivid.
- El robot "Protector", diseñado para reducir riesgos en situaciones de disturbios.
- Una pizarra virtual que proyecta contenido y puede ser controlada desde un teléfono.
- Un satélite denominado "Uranos" para mejorar la comunicación desde Bolivia.
El robot "Protector" es uno de sus prototipos más ambiciosos, concebido para ofrecer mayor seguridad en situaciones conflictivas. Este dispositivo, que se controla mediante un teléfono a través de Bluetooth, fue desarrollado a lo largo de un año y refleja su compromiso con la innovación.
Deivid también está trabajando en una pizarra virtual para el aula que, al incorporar inteligencia artificial, aspira a hacer las clases más dinámicas. Su modelo más reciente, que utiliza un proyector, promete ser una opción más económica y funcional para las instituciones educativas.
Con miras hacia el futuro, el joven inventor planea desarrollar el satélite "Uranos", enfocado en mejorar la conectividad de Bolivia. Su ambición es que el país pueda crear tecnologías espaciales con los recursos locales, mientras también trabaja en la integración de paneles solares en vehículos para optimizar el uso de energía.
A pesar de su deseo de formarse en el extranjero, Deivid mantiene un fuerte compromiso con su país. Su sueño es contribuir al avance tecnológico de Bolivia y, con un horizonte de tiempo fijado para lanzar su satélite antes de 2030, invita a otros jóvenes a perseguir sus sueños y no rendirse ante los desafíos de la tecnología.