Fernando Rodríguez, especialista en hidrocarburos, expresó su descontento con la política de combustibles del actual Gobierno, calificándola de "errática y cambiante", y subrayando que no aborda el problema del desabastecimiento de gasolina que afecta a ciudades como Santa Cruz y Cochabamba desde hace tres días.
El experto subrayó que, aunque se anunciaron planes para importar crudo para las refinerías de Santa Cruz y Cochabamba, estas medidas aún no se han llevado a cabo, lo que genera frustración ante la realidad. Aseguró que los anuncios no reflejan la situación actual del sector.
Rodríguez recordó que hace medio año se planteó la posibilidad de importar crudo argentino o brasileño mediante un swap, aprovechando los contratos de gas natural. Esto podría permitir el uso del 65% de la capacidad ociosa de las refinerías, lo que reduciría costos significativamente.
En este contexto, el experto cuestionó: "Nos damos el lujo en Bolivia de no utilizar la capacidad ociosa de nuestras refinerías", sugiriendo que con una gestión adecuada, el precio de la gasolina y el diésel podría estabilizarse entre 14 y 15 bolivianos, eliminando así el mercado negro donde el litro llega a costar hasta 25 bolivianos.
Rodríguez también criticó la volatilidad en el precio del diésel, advirtiendo que el Gobierno no se da cuenta de que "el remedio puede ser peor que la enfermedad". Aseguró que los efectos de la inflación y la devaluación podrían ser severos si no se implementan medidas coherentes.
El experto concluyó que el problema del abastecimiento es estructural y demanda una política de Estado sólida, en lugar de las medidas erráticas que se han visto hasta ahora. "La gente está cansada de esperar en largas filas en las estaciones de servicio; lo más valioso para ellos es su tiempo", enfatizó.