Durante 2025, la superficie sembrada con coca en Bolivia creció un 7%, alcanzando un total de 36.400 hectáreas, según el último reporte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). Este aumento es especialmente preocupante en el Trópico de Cochabamba, donde los cultivos de coca aumentaron un 22%.
Específicamente, en el Trópico de Cochabamba, la superficie cultivada pasó de 14.275 hectáreas a 17.471 hectáreas. En contraste, Los Yungas de La Paz experimentaron una disminución, bajando de 19.230 a 18.430 hectáreas. Por otro lado, en el norte de La Paz, se registró un incremento del 4%, alcanzando 497 hectáreas.
Esta situación es alarmante ya que la superficie total de coca en el país está 14.400 hectáreas por encima del límite legal autorizado de 22.000 hectáreas. Además, el informe indica que en 2025 se comercializaron 26.424 toneladas métricas de hoja de coca en mercados autorizados, lo que representa una caída del 11% respecto al año anterior.
La diferencia en la distribución de la producción es notable: solo un 9% de la producción potencial en el Trópico de Cochabamba se canalizó a través del mercado autorizado, en comparación con el 74% de Los Yungas y el norte de La Paz, que abastecieron el mercado de La Paz.
Ante esta creciente problemática, el Gobierno anunció su Política Antidroga 2026-2030, cuyo objetivo es reducir de manera progresiva los cultivos excesivos e ilegales. Esta estrategia busca diferenciar entre la producción legal y la tradicional de coca, así como desmantelar las estructuras criminales relacionadas con esta actividad.