Contrario a lo que muchos piensan, los jeans no necesitan pasar por el lavarropas después de cada uso. Lavarlos en exceso, especialmente con temperaturas altas o ciclos agresivos, puede acelerar su desgaste y la pérdida de color, especialmente en los de tonos oscuros.
Frecuencia de lavado adecuada
No existe una regla estricta sobre cuántas veces usar un jean antes de lavarlo. La decisión depende más de su estado: si presenta manchas o mal olor, es momento de lavarlo; si solo se usó brevemente y no tiene problemas evidentes, se puede simplemente airear.
Reducir la frecuencia de lavado ayuda a preservar las fibras de la tela del daño causado por el agua y el detergente. La iniciativa The Jeans Redesign sugiere que las etiquetas informen al consumidor sobre la reducción de lavados.
Cómo lavar los jeans correctamente
El mayor error que cometen muchos es lavar los jeans con frecuencia utilizando agua caliente, ciclos intensos y con otras prendas que pueden causar fricción. La recomendación es lavar a temperaturas no superiores a 30°C y evitar el secado en máquina.
- Dar vuelta los jeans antes de lavar
- Cerrar todos los cierres y botones
- Vaciar los bolsillos
- Lavar junto a prendas oscuras de similar peso
La FTC indica que si el jean puede desteñir, esto debe mencionarse en la etiqueta, por lo que es crucial seguir esas indicaciones para evitar daños.
El secado es igualmente importante; lo ideal es sacar el jean del lavarropas inmediatamente después del ciclo, estirarlo suavemente y dejarlo secar al aire. Es esencial evitar el uso de secadora, ya que el calor puede afectar la forma y el color de la prenda.
Si la etiqueta permite el uso de secadora, se debe optar por la temperatura más baja y retirar la prenda tan pronto como esté seca.