Con el aumento de las temperaturas, la piel sufre cambios significativos, como un incremento en la sudoración y la actividad de las glándulas sebáceas. El dermatólogo Fernando Aguirre menciona que estas condiciones pueden intensificar problemas cutáneos como el acné, la rosácea y la dermatitis seborreica.
La protección solar es crucial
Aguirre enfatiza que proteger la piel de los daños solares es fundamental para prevenir el envejecimiento prematuro, las quemaduras y otras enfermedades asociadas a la exposición prolongada a la radiación UV. Es recomendable priorizar el uso de protector solar antes de considerar productos antienvejecimiento.
- Aplicar protector solar al menos tres veces al día: por la mañana, al mediodía y en la tarde.
- Utilizar productos con un FPS 50 o superior.
- Elegir la presentación del protector solar según el tipo de piel: gel para pieles grasas y crema para pieles secas.
El dermatólogo también sugiere combinar el uso de protector solar con medidas físicas, como usar sombreros y ropa que cubra la piel, especialmente durante actividades al aire libre. Para quienes nadan, es crucial aplicar el producto con mayor frecuencia debido a la exposición prolongada a los rayos UV.
Se recomienda evitar la exposición directa al sol entre las 09:00 y las 16:00, ya que es el periodo de mayor radiación, lo que puede resultar perjudicial para la piel y los ojos. Esto es especialmente importante para proteger a los niños, quienes deben ser monitoreados de cerca.
Además, mantener la piel bien hidratada es clave. Aguirre aconseja que quienes tienen piel seca apliquen primero una crema hidratante y luego el protector solar. Finalmente, sugiere consultar a un dermatólogo para identificar los productos y tratamientos más adecuados para cada tipo de piel.
"Cuidar siempre la piel utilizando de forma correcta el protector, las veces que se debe usar y cuidarla físicamente de forma adecuada".