Recientes indagaciones sobre casos de sicariato en Bolivia han detectado que varias órdenes de asesinato supuestamente se habrían emitido desde diferentes centros penitenciarios, como Palmasola, El Abra y Chonchocoro.
Según los informes, internos de estas cárceles habrían logrado comunicarse con personas fuera de los recintos para coordinar actos delictivos, lo que ha alarmado a las autoridades.
El Gobierno nacional, en conjunto con la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), está desarrollando un proyecto destinado a bloquear las señales de internet dentro de las cárceles.
Esta iniciativa incluye la instalación de inhibidores de señal, respaldados por cooperación internacional, para evitar la comunicación entre el interior de las cárceles y el exterior.
Esta acción busca evitar que los centros penitenciarios sean utilizados para coordinar delitos y, particularmente, impedir que desde estos recintos se continúen emitiendo órdenes para cometer asesinatos.
Además, se contempla la construcción de cuatro nuevos centros penitenciarios: un complejo en Chonchocoro, otro en Palmasola, uno en Arani y un centro de alta seguridad en el altiplano.