Jhonsson Cruz Torres, conocido como Jhonsson Pulpo y cabecilla de la banda criminal peruana Los Pulpos, ha sido capturado en Bolivia a principios de este mes. El ministro del Interior de Perú, César Astudillo, confirmó que será enviado a la Base Naval del Callao, una prisión de alta seguridad, tras recibir un fallo que lo mantiene bajo prisión preventiva por 36 meses mientras se le investiga por delitos de organización criminal y secuestro extorsivo.
La Base Naval del Callao se considera uno de los centros penitenciarios más seguros del país, donde se encuentra recluido también Erick Mendoza, conocido como El Monstruo, otro líder criminal que fue capturado el año pasado en Paraguay. La decisión de enviar a Pulpo a este lugar busca reforzar la seguridad debido a su perfil delictivo.
Tras su entrega por las autoridades bolivianas, Jhonsson Pulpo había estado en detención provisional mientras se determinaba su lugar de reclusión. La solución tomada por el gobierno peruano es un reflejo de la seriedad con la que se maneja la lucha contra el crimen organizado, la cual incluye un enfoque en las medidas de seguridad estrictas.
Astudillo enfatizó la importancia de la cooperación internacional en la captura de Cruz Torres, quien había orquestado el secuestro del empresario minero Jenss Lara en Trujillo, un incidente que resultó en la muerte de cuatro de sus acompañantes. Esta acción resalta la necesidad de una respuesta coordinada por parte del Estado frente al crimen organizado.
Jhonsson Pulpo pertenece a la tercera generación de un clan criminal que emergió en Trujillo, a unos 550 kilómetros al norte de Lima. Desde una edad temprana, asumió el liderazgo de Los Pulpos tras la detención de su padre, Jhon Cruz Arce, quien fue liberado tras cumplir una larga condena de 25 años.
Bajo el mando de Jhonsson, la organización ha expandido sus actividades ilícitas hacia países como Chile y Bolivia, caracterizándose por métodos violentos que incluyen secuestros y extorsiones, donde no dudan en recurrir al uso de la fuerza para obtener dinero de sus víctimas.