Bolivia estará presente en la edición XIII de los Juegos Suramericanos que se llevarán a cabo en Santa Fe, con la firme intención de cosechar medallas, especialmente en ráquetbol, que regresa al evento tras su ausencia en 2022.
La delegación boliviana consta de aproximadamente 290 personas, de las cuales alrededor de 250 son atletas que competirán en un total de 31 disciplinas, incluyendo deportes como el pádel y los deportes electrónicos, que no están asociados a la organización oficial.
Desafíos en la competencia
Marco Arze, presidente del Comité Olímpico Boliviano, reconoció que obtener medallas en esta competencia es un desafío considerable, dado que 15 países, incluyendo potencias como Argentina, Brasil y Chile, tienen un desarrollo deportivo muy superior al de Bolivia.
A pesar de las dificultades, Arze resaltó que el ráquetbol es la disciplina en la que se tienen mayores expectativas de éxito. Además, se confía en lograr buenos resultados en atletismo, pelota frontón, tenis, taekwondo, karate y gimnasia.
Uno de los destacados abanderados bolivianos es Conrrado Moscoso, un reconocido jugador que frecuentemente se posiciona entre los mejores en los rankings de la Federación Internacional de Ráquetbol (IRF) y en el Tour Internacional de Ráquetbol (IRT), la principal entidad del deporte a nivel masculino.