Pedro Callisaya, el defensor del Pueblo, dio a conocer que la eliminación del subsidio al diésel ha llevado a un aumento significativo de los precios de 18 de los 21 alimentos básicos en el país. Estos incrementos han superado el 100%, y en algunos casos, han rebasado el 200%.
Los datos revelan que, en promedio, los precios de los alimentos han subido un 87%. Callisaya destacó que las verduras de consumo diario han experimentado un encarecimiento notable en varias regiones bolivianas.
Ejemplos ilustrativos incluyen el caso de la zanahoria, que ha aumentado más del 293% en Cochabamba y un 201% en El Alto, mientras que la cebolla ha visto un incremento del 148% en Oruro.
De acuerdo a un estudio, el 71% de las familias en Bolivia consideran que sus ingresos son insuficientes para cubrir el costo de los alimentos. Además, un 33% ha reducido la cantidad de raciones diarias y un 76% destina entre el 50% y más del 90% de sus ingresos mensuales a la alimentación.
Callisaya comentó que las consecuencias del levantamiento de la subvención al diésel están impactando negativamente en la alimentación de los bolivianos. Esto se traduce en una disminución en el consumo de alimentos esenciales y cambios en los hábitos alimenticios, afectando especialmente a los grupos más vulnerables como adultos mayores y personas con discapacidades.
Ante esta situación, la Defensoría del Pueblo insta a las autoridades competentes a tomar medidas urgentes que aseguren el acceso a alimentos esenciales, priorizando a los sectores más desprotegidos de la población.
Este análisis forma parte del "Monitoreo del acceso a alimentos y su impacto en el ejercicio del derecho a la alimentación en Bolivia", realizado en diez ciudades capitales y El Alto, abarcando el periodo del 31 de julio al 25 de septiembre de 2026.