SOCIEDAD

Anticipan sequía extrema y aumento de temperaturas en Bolivia debido a El Niño

Expertos advierten sobre las consecuencias del Fenómeno de El Niño, que impactará la producción agrícola y los recursos hídricos en el país, exigiendo acciones preventivas urgentes.

Por Micaela Torrez · 2 de septiembre de 2026

El Foro BCP, titulado "Bolivia frente al Niño: Perspectivas climáticas, impactos y estrategias de prevención para 2026-2027", realizado en La Paz, destacó la necesidad de que Bolivia implemente medidas para mitigar los efectos del Fenómeno de El Niño en la economía y la producción nacional.

Los pronósticos indican que el país enfrentará una grave sequía, especialmente en las regiones andina y amazónica, donde el déficit de lluvias podría alcanzar hasta el 20%. Se prevén periodos secos de hasta 15 días, lo que representará un desafío considerable para la agricultura y los ecosistemas locales.

Condiciones críticas de almacenamiento de agua.

Los embalses de agua están registrando una disminución en sus niveles, bajando del 70% al 60%, lo que está generando alarmas sobre la disponibilidad futura de este recurso vital.

Kevin Campos, director general del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), señaló que Bolivia está experimentando un "super niño muy fuerte", que ha provocado un aumento de temperatura de más de 1,8 grados entre marzo y septiembre. Este fenómeno podría intensificarse entre septiembre de 2026 y enero de 2027.

El destacado geólogo Patricio Valderrama destacó que Bolivia está atravesando el año más cálido de su historia, superando incluso las temperaturas de 2023, evidenciando un calentamiento global que también afecta a otras partes del mundo, generando veranos extremos en Europa y alteraciones climáticas en Sudamérica.

Leopoldo Avellán, representante del BID en Bolivia, comentó sobre las estrategias que se pueden implementar para mejorar la prevención ante fenómenos climáticos extremos, mientras que el economista Ramiro Cavero analizó cómo el estado actual de la economía podría enfrentar los retos que plantea El Niño en términos de inversión pública.

No se trata de generar alarma, sino de estar informados y preparados. Anticiparnos nos permite tomar mejores decisiones y reducir los impactos sobre las personas, las empresas y la producción.