La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) está aplicando medidas estrictas en Potosí, donde suspende el registro B-SISA de aproximadamente 50 vehículos cada día por irregularidades en la carga de gasolina. Esta acción forma parte de un esfuerzo continuo para evitar el desvío ilegal del combustible en la región.
Luis Antezana, director regional de la ANH, explicó que el procedimiento implica la prohibición de acceso a la compra de gasolina para aquellos que infringen las normas. Esta medida busca desincentivar la repetición de cargas irregulares y ha revelado casos de vehículos que realizan múltiples compras de combustible en un corto período de tiempo.
En su declaración, Antezana destacó que los bloqueos se dan por dos motivos principales: la repetitividad en las compras y la detección de placas clonadas. "Día a día se bloquean alrededor de 50 vehículos, lo que representa una cifra considerable", indicó el director.
Monitoreo y regulaciones vigentes
El control de las cargas se efectúa a través del Sistema de Información de Comercialización de Combustibles (B-SISA). Esta herramienta permite identificar patrones de abastecimiento inusuales y evitar consumos que no se alinean con los hábitos de uso de los vehículos. Los registros que presentan irregularidades son sometidos a una suspensión temporal conforme a la normativa vigente.
Los conductores que esperan en largas filas para abastecerse han denunciado que algunos individuos se dedican exclusivamente a cargar y revender combustible. Se ha observado cómo, en plena calle, transfieren gasolina de los tanques de los vehículos a bidones para luego venderla a precios mucho más altos en diversas zonas de Potosí.
Algunos de los choferes señalaron que durante los fines de semana se pueden encontrar revendedores que ofrecen el litro de gasolina a 20 bolivianos en lugares como la feria de Belén Tres Cruces y otros puntos del norte potosino.