ECONOMÍA

Álvaro Ríos critica el Decreto Supremo 5676 y plantea eliminar subsidios al diésel

El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, sostiene que el Decreto Supremo 5676 no aborda la crisis del abastecimiento de diésel y propone eliminar todos los subsidios a los hidrocarburos para mejorar la situación económica del país.

Por Estefany Loza · 26 de agosto de 2026

El exministro de Hidrocarburos, Álvaro Ríos, ha expresado su desacuerdo con el Decreto Supremo 5676, argumentando que esta medida no soluciona los problemas estructurales relacionados con el abastecimiento de diésel en Bolivia.

Ríos enfatiza que el país debería avanzar hacia la eliminación total de los subsidios a los hidrocarburos, permitiendo que los precios se ajusten según el mercado internacional. En su opinión, la crisis del diésel es un síntoma de una crisis energética que impacta en la economía y en la seguridad alimentaria.

El diésel es la sangre que mueve al planeta. Sin diésel no hubiera barcos, no hubiera transporte terrestre, no podríamos alimentarnos, importar y exportar.

El exministro señala que la crisis actual podría haberse anticipado y que el Gobierno debió implementar medidas más decisivas desde un principio, incluyendo la eliminación de subsidios a todos los hidrocarburos, exceptuando solo el GLP.

Ríos también critica el enfoque del Gobierno al retirar subsidios solo a los grandes consumidores, sugiriendo que esto es un cálculo político para evitar descontento social. A su juicio, el actual Decreto Supremo representa un avance limitado, ya que mantiene parte del sistema de subsidios.

El exministro identifica la falta de divisas como uno de los problemas principales que enfrenta YPFB, lo que limita su capacidad para garantizar el abastecimiento de combustibles. Según Ríos, la empresa tiene deudas cercanas a mil 500 millones de dólares, lo que pone en riesgo su viabilidad.

En su análisis, Ríos advierte que mantener subsidios fomenta el contrabando y que, si no se implementan cambios significativos, la escasez de combustibles se intensificará en los próximos meses. Propone que la prioridad debe ser la eliminación de subsidios.

Además, sugiere que Bolivia necesita nuevas leyes de hidrocarburos y electricidad que incentiven las inversiones y disminuyan la dependencia de las importaciones energéticas.