Este domingo, la Policía realizó un allanamiento en la vivienda del exministro Eduardo Del Castillo, situada en la calle Pedro Salazar de La Paz, como parte de la búsqueda activa que se sigue para dar con su paradero.
La investigación está relacionada con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset y otras exautoridades del país. A medida que avanza el caso, Del Castillo se mantiene en la condición de prófugo.
El actual ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, confirmó que las autoridades están en la búsqueda de Del Castillo y desmintió rumores que circulan en redes sociales sobre su posible salida del país.
La atención mediática se centró en un audio atribuido a Marset, en el cual se menciona a Del Castillo. Según el narcotraficante, el exministro habría recibido pagos de hasta 500.000 dólares mensuales a cambio de permitir que Marset operara en Bolivia.
Las acciones de la Policía se intensifican en respuesta a la gravedad de las acusaciones y los vínculos que se han establecido entre el narcotraficante y la administración anterior del gobierno.
El caso ha generado un fuerte impacto en la opinión pública, con llamados a una mayor transparencia y responsabilidad en la lucha contra el narcotráfico en el país.