La falta de suministro regular de diésel en las estaciones de servicio ha desatado una crisis en el sector agropecuario. Los productores ahora se ven forzados a adquirir este combustible en el mercado negro, donde el costo por litro varía entre 20 y 30 bolivianos.
Rolando Morales, vocero de la Cámara Agropecuaria, expresó que la situación de abastecimiento se ha vuelto "extremadamente complicada". El precio oficial del diésel actualmente es solo un referente, ya que la escasez está haciendo que los precios reales sean mucho más altos.
En el Trópico, los productores han reportado precios de diésel a 20 bolivianos por litro, mientras que en localidades distantes de las refinerías, como Guayaramerín, los costos se elevan entre 25 y 30 bolivianos.
Las repercusiones de esta escasez están afectando a diversas regiones productivas, incluyendo el Trópico y los Valles Alto y Bajo, donde se están implementando medidas de racionamiento aún más estrictas para el combustible.
Los altos precios del diésel no solo incrementan los costos operativos, sino que también han llevado a una reducción en el consumo interno. A pesar de las iniciativas como créditos blandos y reprogramaciones financieras, los productores enfrentan dificultades para encontrar compradores.
El sector agropecuario ha señalado que las familias bolivianas están comprando menos alimentos debido a la disminución de su poder adquisitivo, lo que agrava la crisis en toda la cadena productiva.