La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) ha decidido realizar el 27 de agosto un congreso extraordinario en la ciudad de Warnes, Santa Cruz. El objetivo principal de esta reunión es exigir la abrogación del Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención del diésel para tres categorías de consumidores y fija un precio de Bs 18 por litro.
Klauss Frerking, presidente de la CAO, comunicó en conferencia que este decreto es considerado "improvisado" y que discrimina a la producción nacional. En caso de no encontrar soluciones viables, los asistentes del congreso definirán nuevas acciones en defensa del sector agropecuario, advirtiendo que la normativa compromete la seguridad alimentaria en el país.
Frerking también hizo un llamado a liberar las importaciones y a reconsiderar los impuestos como el IVA e IT, argumentando que esto facilitaría el acceso a los insumos necesarios sin que el costo se traslade a los consumidores finales, especialmente a las amas de casa.
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) se ha sumado a las críticas hacia el decreto, afirmando que este castiga a los productores con un nuevo esquema que afecta a quienes compran más de 120 litros de diésel mensuales. Según su comunicado, la normativa, que fue presentada como una medida para grandes consumidores, impacta negativamente a miles de pequeños y medianos agricultores que producen alimentos para el país.
Desde Anapo se denuncia que la implementación del decreto ha llevado a que algunos productores se vean obligados a adquirir combustible en el mercado informal, donde los precios oscilan entre Bs 15 y Bs 18 por litro. Esto indica que la medida no sólo no soluciona el problema, sino que lo empeora al incentivar prácticas no reguladas.
Por último, los productores advierten que el aumento en el precio del diésel podría llevar al cierre de muchas unidades productivas, poniendo en riesgo la estabilidad del sector agropecuario boliviano.
Detalles del Decreto Supremo 5676
Este decreto establece un esquema de precios diferenciados para el diésel. Los consumidores que utilicen menos de 120 litros mensuales seguirán pagando el precio subsidiado de Bs 9,80 por litro, mientras que aquellos que superen esa cantidad deberán adquirir el combustible a un precio que se basa en el mercado internacional, fijado inicialmente en Bs 18 por litro. La normativa clasifica a los consumidores en tres grupos: usuario directo, clientes directos y gran consumidor.