Un hombre que fue retirado de una clínica privada por tres individuos y abandonado en una zona desolada está actualmente internado en una unidad de terapia intermedia en un centro médico de la ciudad. Su estado es considerado estable después de haber sido sometido a una cirugía de emergencia.
Según el informe médico del Dr. Antonio Lara, el paciente fue ingresado con un diagnóstico de politraumatismo severo, presentando múltiples contusiones, una fractura conminuta en el húmero derecho y un choque hipovolémico de segundo grado debido a una importante pérdida de sangre.
La herida más grave fue un trauma penetrante por un proyectil en el hombro izquierdo, lo que llevó a un equipo de cirujanos vasculares a realizar una rápida intervención. El Dr. Lara explicó que la operación fue crucial para verificar posibles lesiones en los vasos sanguíneos, las cuales podrían haber tenido consecuencias fatales.
Tras la cirugía, se logró extraer la bala y estabilizar los signos vitales del paciente. Si bien se encuentra fuera de peligro inmediato, permanecerá bajo cuidadosa observación y esperando una evaluación por parte de traumatología para determinar la necesidad de futuras cirugías reconstructivas.
Investigaciones en curso y motivos del ataque
En cuanto a la investigación, la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (Felcc) ha calificado el incidente como privación de libertad y tentativa de asesinato, reportando un avance significativo del 80%. El director de la Felcc, Cnl. Erick Peralta, indicó que el ataque no tuvo como objetivo principal quitarle la vida al hombre, sino más bien enviar un "mensaje de presión" relacionado con su deuda de 450,000 bolivianos por su rol en la compra no autorizada de ketamina, una sustancia psicotrópica.
Respecto a los agresores, se ha descartado que sean colombianos, y se ha confirmado que son chilenos. Actualmente, hay una persona detenida, sospechosa de ser el autor intelectual del incidente. El Cnl. Alejandro Basto, comandante departamental de la Policía, aseguró que se ha establecido un resguardo policial permanente en el hospital para proteger la integridad del paciente mientras se avanza en las investigaciones.